El criterio que cambia todo: no es limpieza, es corrosión química directa
Un armario en una planta alimentaria se degrada por ciclos de lavado repetidos con agua, calor y detergentes. Un armario en industria química puede estar expuesto de forma continua a un agente corrosivo concreto: un ácido, una base, un disolvente, un vapor. La diferencia es importante porque no todos los aceros inoxidables se comportan igual frente a todos los agentes químicos, y especificar “acero inoxidable” sin más, sin identificar el agente presente en planta, es una especificación incompleta.
- AISI 304L: resiste bien la mayoría de ácidos diluidos y ambientes industriales estándar. Frente a cloruros concentrados o ácido clorhídrico, podría desarrollar corrosión por picadura con el tiempo.
- AISI 316L: incorpora molibdeno, lo que mejora sensiblemente la resistencia a cloruros y a un rango más amplio de agentes químicos. Es la referencia cuando hay exposición habitual a cloruros, salmueras o ambientes costeros.
- Aleaciones superiores (dúplex, superdúplex, aleaciones con alto contenido en níquel): necesarias cuando el agente químico presente es especialmente agresivo (ácidos concentrados, cloro gas, determinados disolventes). Esta decisión no debe tomarse por defecto, sino consultando la ficha de seguridad (FDS) del producto químico presente en la instalación.
Antes de pedir presupuesto, el dato imprescindible no es “es un entorno químico”, sino el nombre concreto del agente y su concentración habitual en la zona donde va el armario.
Grado IP en industria química: menos sobre presión, más sobre vapores y polvo
A diferencia de la industria alimentaria, donde IP69K es el estándar por la limpieza a presión, en industria química el criterio predominante suele ser la protección frente a vapores corrosivos y polvo, no necesariamente el lavado directo:
El grado IK (EN 62208) también aplica aquí con el mismo criterio que en cualquier planta industrial: IK08 como mínimo en zonas con tránsito de carretillas o manipulación de contenedores, subiendo a IK09-IK10 si el riesgo de impacto es alto.
Cuándo el marcado ATEX es obligatorio, no opcional
Este es el punto que más diferencia a la industria química de la alimentaria: el riesgo de atmósfera explosiva por gases o vapores inflamables es mucho más frecuente, no queda limitado a puntos aislados como el manejo de harinas o azúcar. Si en la planta hay disolventes inflamables, gases combustibles o procesos que generan vapores inflamables por encima de su punto de inflamación, esa zona debe estar clasificada según un estudio de áreas con riesgo de explosión, y cualquier armario instalado en ella debe cumplir la Directiva ATEX 2014/34/UE.
El marcado ATEX identifica:
- Grupo de aparato: II, para equipos de superficie (no minería).
- Categoría: 2 (alto grado de protección, para zonas donde la atmósfera explosiva es probable en funcionamiento normal) o 3 (grado normal, para zonas donde es poco probable y de corta duración).
- Tipo de atmósfera: G (gases), D (polvos) o GD (ambos).
- Zona: 1 o 21 (probable en funcionamiento normal), 2 o 22 (poco probable y de corta duración).
Este dato no lo determina el fabricante del armario: sale del estudio de clasificación de zonas realizado por el departamento de seguridad industrial o el técnico de prevención de la planta. Lo que sí debe garantizar el fabricante es que el modelo concreto que se suministra tiene la certificación ATEX correspondiente a la zona indicada, no una certificación genérica de “apto para ambientes industriales”.
El error más frecuente: aplicar el criterio de una zona a toda la planta
En una planta química es habitual que convivan zonas con clasificación ATEX (por ejemplo, junto a un reactor o un tanque de disolvente) con zonas sin ese riesgo (oficinas técnicas, salas de control alejadas del proceso). Especificar todos los armarios de la instalación con marcado ATEX por precaución encarece el proyecto sin necesidad; no marcar los que sí lo requieren es un riesgo de seguridad y de cumplimiento normativo. La única forma correcta de resolverlo es partir del estudio de zonas, armario por armario, no de una decisión genérica para todo el proyecto.
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